Estás durmiendo al lado mío y, NO SÉ POR QUÉ tengo la necesidad de escribirte. Es que hay momentos en los que me pasan incluso muchas más cosas de las que te digo.
Vos me cambiaste la vida, y me la seguís cambiando todos los días. Sos la atracción más grande. Sos la única persona con la que sentí, y siento, que quiero construir toda una vida juntos. Quiero que seamos un equipo. Quiero que crezcamos juntos. Que aprendamos juntos.
Yo quiero que vos te sientas querido, respetado, admirado, amado y acompañado. Todo eso siento por vos y es lo que quiero transmitirte. Por ahí mostrar ante los demás la parte del bardeo y los chistes es parte de mi dificultad de aceptar públicamente lo enamorado que estoy, todo lo que siento por vos, que te elijo cada día, etc. Creo que inconscientemente me hace sentir débil y sin control de nada (“no se puede controlar todo”, lo sabemos). Si bien siento que hice grandes avances, prometo seguir trabajando y estar atento, porque no quiero hacerte sentir mal nunca, ni que nadie pueda pensar que te trato mal. Cuando más muestro para afuera lo clara que la tengo es cuando menos sé qué hacer con todo lo que me pasa…
Te pido que me acompañes y me ayudes, haciéndome notar lo mínimo que veas referente a esto.
Estoy seguro de que vos llegaste a mi vida para hacerme crecer, para hacerme conocer cosas nuevas, para hacerme sentir orgulloso de quien soy y de lo que puedo construir, y se ve que también te toca hacerme crecer por este lado…
Te amo con todo mi corazón, y voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para que estemos siempre bien y para que vos seas la persona más feliz del mundo.
Sos un ser hermoso, divertido, bueno, alegre. Admiro muchas cosas de vos… tu buena onda, tu energía, tu capacidad de no engancharte, tu sensibilidad, tu capacidad de disfrute…
Perdón por ser tan goma, pero bueno, sabemos cómo soy! Te amo!! “En serio???” Si, hoy, y siempre te elijo como mi persona favorita nivel 1000, aunque esté devaluado el término.
Tu novio conejito por siempre.
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NO SÉ POR QUÉ te escribo en este momento; supongo que para sincerarme y poder poner en claro ciertas cosas que me están pasando y me provocan mucho dolor. Siento que en muchos momentos me haces mal, me herís. Siento que no te interesas por mí. Siento que realmente no te interesa saber cómo estoy realmente. Siento que estamos juntos, pero en un nivel superficial. Que hubo un punto en el que dejamos de profundizar el conocernos, que establecimos ciertas reglas y funcionamos de esa forma. Siento que no me haces parte de tus proyectos, de lo que vas eligiendo en tu vida para el futuro.
Yo necesito que quieras saber cómo estoy, más allá del “bien”, cómo estoy en serio. Me gustaría que me acompañaras en todos los procesos que estoy atravesando, incluso no tener un peso. Me gustaría que supieras que por ejemplo estoy buscando trabajos por la mañana. Me gustaría que podamos hablar de cosas serias, de qué quiere cada uno para su vida. Me gustaría poder hablar de nuestros sueños, de nuestros miedos, de las cosas que nos preocupan. Me gustaría sentir que me acompañas y me potencias, que te interesa algo de lo que yo hago. Me gustaría poder pensar en construir algo que sea de los dos. Me pregunto por qué estás conmigo. Me pregunto qué de mi te llena o te hace estar mejor, si es que lo hay. Me pregunto si es la forma en la que soy con vos. Pero siento que eso no es estar conmigo por mi forma de ser. Siento que mi vida no te interesa. Que solo compartimos momentos, por intereses en común. Me pregunto si simplemente nos acostumbramos a estar el uno con el otro.
Me da mucha pena realmente encontrarnos así. Nos veo tan distintos. Nos veo tan lejanos. Me pregunto qué fue lo que nos unió como un imán, tan potente, tan poco racional… hoy siento que en muchos aspectos no nos conocemos. Siento que nos lastimamos. Siento qué hay competencia. Nos siento infantiles. Me da muchísima pena. Te extraño mucho. Extraño verte y no necesitar más nada. Extraño conocerte cada día más. Extraño hablar con vos. Extraño que me preguntes cómo estoy, o qué tal fue mi día y que prestes atención a mi respuesta. Extraño la sorpresa. Los mensajes lindos. Los momentos goma. Extraño sentirnos un equipo. Extraño ser un equipo. Me siento muy muy solo. No sé qué hacer para estar mejor. Busco cumplir con lo que vos me pediste, en relación a que te sentís controlado, y siento que estamos peor con eso. Más insatisfechos. Estoy tan triste. Tan confundido. Tan desordenado. Tan inseguro. Estoy lleno de miedo. Tengo muchísimo miedo de que me rompas el corazón. Tengo mucho miedo de que no seas el que yo creía que eras, tengo mucho miedo de que de la noche a la mañana arruinemos todo. Sé que podemos arruinarlo, los dos. Sé que tenemos un orgullo de mierda, y muchas individualidades que pueden arruinar todo.
Vos me cuidaste y me respetaste. O al menos me sentía de esa forma… ahora me siento muy desprotegido, y tengo miedo de tirarme al vacío y que no haya red. Estrellarme contra el piso. Es horrible mendigar amor y atención, y capaz simplemente es que si no nos nace ser lo que el otro necesita no tendríamos que continuar. Capaz lo estamos estirando sin saber por qué nos elegimos puntualmente. Yo sé que elijo confiar, y que eso debiera ser suficiente para no dudar; pero tengo muchísimo miedo de que no seas capaz de declararme que no estás comprometido conmigo. Tengo miedo de que estires nuestra relación por el motivo que sea hasta el punto máximo, hasta donde haya daños irreparables. Tengo mucho miedo de que me lastimes y de no poder confiar nunca más en nadie.
Yo necesito que me cuides, que veas que no siempre tengo la respuesta, que no siempre puedo con todo, que mientras más duro me muestro más frágil estoy. Me da mucho miedo de que la persona que realmente soy no te llene ni te complete ni sea lo que necesitas en tu vida, pero más angustia me provoca ver cómo no estamos pudiendo salir a flote.
Era todo tan fácil, había tantas certezas y tantas cosas por conocer del otro, tantas cosas por vivir.
Ojalá podamos correr nuestros egos, nuestras inseguridades, nuestros miedos, nuestros orgullos y construir nuevamente eso. Eso era honestidad 100%, decíamos lo que nos pasaba segundo a segundo, sin miedo, sin vergüenza.
Te amo con todo mi ser. Con vos proyecté cosas que nunca me había animado a proyectar.
Ojalá podamos aprender de lo qué pasó y llevar todo a un nivel aún mejor de sinceridad, compañerismo, diversión, pasión, amor, entendimiento, compañía, sostén…