La irreverencia de ir contra la norma, contra viento y marea hacia algo que incluso sabemos que no nos conviene. No poder parar y seguir. Saber que es para peor y seguir. No es placer lo que se siente al hacer esto. No es gozo. No es alegría. No es felicidad. Tal vez sólo es eso. La no retención, el no frenar algo que impulsivamente deseamos. Tal vez no se pueda pensar en los términos bien/mal o conveniencia/inconveniencia.

La imaginación que permite hacer casi real lo que nunca existió, o lo que sólo existió en términos relativos o ficcionales, también permite sentir aquello que deseamos como posible.

Hay un estado que a mí me fascina y es en el que entro cuando me voy a dormir. Me pasa desde que tengo memoria y es un momento en el que dejo de lado la realidad para entrar en el mundo de lo que deseo. Amores, viajes, lugares, amistades, familia. Todo se une exactamente como yo quiero, porque en esta ensalada opera mí elección de cada ingrediente. No es real, pero me hace sentir muy bien. Me alivia, me reconforta.

Otro evento ocasional que me encanta es la pequeña conexión con alguien desconocido en la calle, en el subte, en el bondi, en el kiosco, en donde sea. Una mirada, una risa, una confusión. A partir de ese instante creo una falsa realidad sobre lo que ocurrió. A veces siento que dije una idiotez, que me tiraron onda, que me quisieron levantar, que nos conocemos de otro lado, que me quisieron alegrar el día, etc. Y para chequear eso debiera volver atrás y buscar a esa persona. Y preguntarle qué pasó según su versión. Pero eso es lo lindo… No es mentira lo que yo viví pero tampoco es verdad. También está lo que la otra persona vivió.

Hoy una persona que leyó mi último escrito me felicitó. Me dijo que le encantó y que le gusta como escribo. Hace unos días uno de mis mejores amigos contó una anécdota de cuando íbamos a la secundaria en la que algo que yo dije le hizo un click y a partir de ahí se empezó a preguntar algunas cosas que no se preguntaba. Pienso en ambas situaciones y me emociono. Sé que hay algo de ego en juego, siempre. Pero también hay algo de no pasar por este mundo y no dejar nada. El poder de modificar al otro, el poder de ser modificado por el otro, de tener la atención puesta en eso, en abrir esa posibilidad.

Hay momentos que son únicos e irrepetibles. Hay olores que me transfieren directamente a un lugar, a una persona o a una situación. Hay objetos, lugares, sonidos, colores que tienen el mismo poder. Y de nuevo estamos hablando de una construcción absolutamente personal e intransferible.

¿Qué estoy escribiendo? ¿Qué une un párrafo con el otro? Siempre me consideré poco espiritual. Pero qué se hace después de que un día en el que dudé si compartir algo con una persona me siento en el subte, miro a la derecha y está sentada. Es muy difícil aceptar que hay cosas que no se pueden controlar, ni se pueden catalogar. Cómo saber si esa charla es mejor o es peor. Cómo saber si es mejor vivir una ficción en la que estoy cómodo o una realidad que me incomoda, que me hace tener momentos de inutilidad extrema, que no me deja dormir pero que abre infinitas posibilidades. Posibilidades de ser, de hacer, de elegir, de crear, de creer, de sentir.

La incertidumbre. La angustia que no se revela, que no puedo ver, que sé que está pero que no logro que se exteriorice, que no logro unir a nada. El pensamiento por un lado y el sentimiento por el otro. No contradictorios pero si enfrentados, sin ganas de amigarse. Y hoy necesito eso. Necesito que mis ideas abracen mi sentir y me den un poco de paz. Hoy necesito menos. Hoy las aspiraciones van mermando, van bajando lentamente, y a medida que voy soltando eso voy apreciando cosas que daba por sentadas, que creía que siempre iba a tener.

Y de nuevo el agradecimiento por estar vivo. El agradecimiento por darme cuenta a tiempo. Por poder elegir y accionar hacia el que quiero ser, y no el que puedo ser. No el que es mejor ser. Hoy quiero seguir incómodo y quiero seguir incomodando(me). Preguntando(me), cuestionando(me), indagando(me) y poniendo el cuerpo, mientras sea y pueda.